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Evaluación no invasiva de la Función Endotelial
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Dr. Juan Carlos Linares Casas
Existen nuevas y variadas técnicas para valorar los
múltiples aspectos de la función endotelial. El marcador
más utilizado hoy es la vasodilatación endotelio
dependiente modulada por el flujo, o test de vasodilatación
post-isquémica, considerada en el momento
actual como el «gold standard» de la evaluación
endotelial.
Consiste en producir isquemia del antebrazo con
un manguito de tensiómetro convencional inflado
a presión suprasistólica.
La liberación del torniquete induce hiperemia reactiva
inmediata, con un aumento transitorio del flujo,
que logra su pico máximo alrededor de los 30 segundos;
esta hiperemia genera stress de rozamiento
(shear stress) que estimula la producción de O.N. y
otras sustancias vasoactivas con la consecuente vasodilatación
de naturaleza endotelio-dependiente.
La Técnica de Láser Doppler
Esta técnica ha sido implementada para evaluar la función endotelial de la microvasculatura cutánea utilizando hiperemia post-isquémica por oclusión. Tiene como ventajas su simpleza, con los resultados inmediatamente trasmitidos por computadora.
La luz de láser es conducida por una fibra óptica en el Probe aplicado en la superficie cutánea y distribuída en el tejido. Una parte de la luz rebota en el tejido estático como las paredes celulares, una parte golpea contra las células sanguíneas circulantes.
El movimiento de éstas en la amplia red microvascular causan un efecto doppler sobre el haz de láser. El haz reflejado es recogido por una segunda fibra óptica y medido por un receptor que procesa la información.
Por lo tanto, su uso está indicado en:
1. Evaluación de la repercusión endotelial de los distintos factores de riesgo, antes y después de la terapéutica instituída.
2. Monitoreo y evaluación de las medidas terapéuticas en prevención primaria y en la enfermedad coronaria clínica: angina estable, síndromes coronarios agudos, etc. Permite además estimar el pronóstico, ya que la persistencia de DE después de 6 meses de tratamiento se acompaña de un mayor número de eventos cardiovasculares en relación a los pacientes respondedores.
3. Enfermedad coronaria subclínica: la presencia o no de disfunción endotelial permite una mejor estratificación del riesgo y una diferente conducta terapéutica.
4. Enfermedad arterial periférica: para evaluar la microcirculación tisular periférica y la respuesta a los diferentes tratamientos (farmacológicos, intervencionistas o quirúrgicos), afirmación que también es válida en los pacientes diabéticos con microangiopatía.
5. Insuficiencia cardíaca: la insuficiencia cardíaca de origen isquémico con D.E. se asocia a mayor mortalidad.
6. Otras afecciones vasculares como la enfermedad de Raynaud, la enfermedad cerebro vascular, la disfunción eréctil , la menopausia y el envejecimiento, donde la constatacion de disfunción endotelial implica un pronóstico evolutivo adverso.
